“La mejor estrategia es una robusta política de prevención a la violencia y al delito”

La situación actual de la Justicia juvenil en Iberoamérica será abordada en el congreso por el Profesor Carlos Tiffer.

Carlos Tiffer, miembro del Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas para la prevención del delito y la Justicia Penal, Ilanud, participará en el congreso el sábado 23 de noviembre para hablar de Justicia Juvenil en Iberoamérica. Antes del encuentro, nos ha concedido esta entrevista. 

1-¿Cuál es el marco actual de la justicia juvenil en Iberoamérica?

El marco actual de la justicia juvenil en Iberoamérica se encuentra fundamentado en un modelo de responsabilidad de los adolescentes por las conductas delictivas en las que hayan participado. Este modelo actual proviene en la mayoría de los países de reformas legislativas que se produjeron posterior a la aprobación de la Convención de los Derechos del Niño en 1989. Este marco actual de la justicia juvenil también se caracteriza por el cumplimiento de las garantías judiciales internacionalmente reconocidas para considerar un juicio justo. Se fundamenta en importantes principios como la intervención mínima, la desjudicialización, el interés superior del niño y sobre todo la finalidad de la reinserción social. En los últimos años este modelo de responsabilidad ha avanzado hacia un modelo más restaurativo y menos retributivo para favorecer esta finalidad de reinserción social de los adolescentes involucrados en delitos.

2-Las leyes que establecen la justicia en el ámbito juvenil, ¿se elaboran con los suficientes fines educativos?

Efectivamente, la mayoría de las legislaciones en Iberoamérica establecen como finalidad de la ley y particularmente de las consecuencias o sanciones, una finalidad educativa. Sin embargo, estas finalidades educativas en algunos casos son reducidas por una tendencia retributiva o un populismo penal que aboga por mayor castigo, reducción de las garantías y creación de nuevos delitos. Además, estos fines de carácter educativo también en muchas ocasiones chocan con una falta de institucionalidad y articulación fuera del ámbito judicial, que convierten estos fines en solo una aspiración.

3-¿Cuáles son los principales desafíos de la justicia en este sentido?

La región latinoamericana seenfrenta actualmente a un fenómeno de violencia y desigualdad y su principaldesafío es responder a este fenómeno con criterios democráticos y acordes conel Estado de derecho. El desafío es entender que el delito en general, y eldelito juvenil en particular, no surgen en el vacío, sino más bien son elresultado de diversos factores de riesgo y respuesta social. Por lo que, si sequiere reducir la violencia y el delito, debe de establecerse políticas públicaspara incidir en estos factores de riesgo. Además, los actuales sistemas dejusticia incorporan un importante acervo del sistema de justicia juvenil deNaciones Unidas que deben de cumplir y poner en funcionamiento. Como porejemplo, un verdadero sistema de justicia juvenil especializado con órganos einstituciones desde los primeros contactos del adolescente con el sistema dejusticia, hasta la eventual ejecución de una sanción penal juvenil.

4-¿Existe el compromiso suficiente en los ámbitos público y privado para que la rehabilitación de un adolescente sea posible?

Lamentablemente considero que en latinoamericana existe insuficiente compromiso con las finalidades resocializadoras de los adolescentes infractores de la ley penal. Al contrario, las tendencias punitivas y retributivas se encuentran en prácticamente todos los países de la región. Un ejemplo de ello son las reformas legislativas y la expansión del derecho penal que influye en la justicia penal juvenil. Son escasas las estrategias y programas de prevención de la violencia y el delito juvenil, así como el cumplimiento de los fines educativos durante el cumplimiento de una sentencia. La participación del ámbito privado resulta fundamental en cualquier estrategia de prevención del delito. Por esto es un acierto dentro del modelo de justicia restaurativa el involucramiento de la comunidad como estrategia de prevención del delito.

5- ¿Cuál es, desde su punto de vista, la mejor estrategia para reducir los delitos en adolescentes?

La mejor estrategia es una robusta política de prevención a la violencia y al delito. Esto a mi criterio se logra fortaleciendo el sistema educativo que no solo cumpla con el principio de acceso a la educación que sería lo básico y esencial, sino sobre todo una educación de calidad y que además resulte equitativa con criterios de género, geografía, étnico y nivel social. Pero sobre todo que el sistema educativo esté vinculado a la sociedad a través del mercado laboral y realidad económica, de tal forma que permita una verdadera movilidad social. Las estrategias deben estar fundadas en políticas de prevención general como educación, empleo, vivienda y salud. Pero además en políticas de prevención específicas o focalizadas en sectores o grupos en condiciones de mayor vulnerabilidad para el involucramiento en hechos delictivos.

Publicado por

Elena Martín Morollón

Periodista, productora multimedia y podcaster. https://es.linkedin.com/in/elenamartinmo

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